Requisitos para firmar una Hipoteca: Guía Completa 2025

Solicitar una hipoteca es un paso importante en la compra de una vivienda. Para que el banco apruebe tu solicitud, debes demostrar tu capacidad financiera y estabilidad económica.

Primero, necesitas tener una estabilidad laboral que asegure al banco que podrás pagar las cuotas mensuales sin problemas. Además, tus ingresos deben ser suficientes para cubrir las cuotas sin comprometer tu economía.

Asimismo, es necesario contar con ahorros para cubrir el porcentaje del precio total de la vivienda que el banco no financia. Por último, un buen historial crediticio puede mejorar las condiciones de tu hipoteca, reflejando tu responsabilidad en la gestión de deudas anteriores.

 

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¿Qué documentación es necesaria para pedir una hipoteca?

La documentación requerida por los bancos cuando solitas una hipoteca incluye tu DNI, las últimas nóminas, la declaración de la renta, y un informe de vida laboral. Estos documentos permiten a la entidad bancaria verificar tu identidad y evaluar tu solvencia económica y laboral.

También pueden requerir que aportes un extracto bancario reciente que refleje tus movimientos y saldo actual. Con este documento el banco pueda analizar tu capacidad de ahorro y tu comportamiento financiero. En algunos casos, se puede solicitar un aval, especialmente si tu perfil financiero presenta algún riesgo o si no cumples con todos los requisitos económicos.

 

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Si eres autónomo, necesitarás presentar las últimas declaraciones trimestrales del IVA y del IRPF, así como el modelo 130. Esto se debe a que los autónomos deben demostrar la estabilidad de sus ingresos a través de sus declaraciones fiscales. A menudo, también se puede pedir un resumen de los ingresos y gastos de tu actividad económica para tener una visión más clara de tu situación financiera.

 

 

Otros factores que se tienen en cuenta al solicitar una hipoteca

Además de la documentación, los bancos consideran otros factores importantes:

 

Disponer del 20% del precio total de la vivienda, como mínimo

Uno de los principales requisitos para una hipoteca es tener ahorrado al menos el 20% del precio total de la vivienda. Esto se debe principalmente a que los bancos, por lo general, no financian más del 80% del valor de la propiedad. Asimismo, tendrás que considerar los gastos iniciales que conlleva la firma de una hipoteca. Esta cantidad te permite demostrar tu capacidad de ahorro y compromiso con la compra de la vivienda. Cuanto mayor sea el porcentaje ahorrado menor riesgo para el banco, ya que disminuye la cantidad del préstamo que necesitas y, por lo tanto, las posibilidades de impago.

 

Una situación laboral estable

Tener un empleo fijo y con antigüedad es crucial para que te concedan una hipoteca. Los bancos buscan asegurarse de que tendrás la capacidad de asumir las cuotas mensuales sin problemas. Para los trabajadores autónomos, se exige una trayectoria laboral estable y la presentación de los últimos rendimientos, ya que la estabilidad de los ingresos es un factor determinante. La estabilidad laboral proporciona seguridad tanto al banco como al solicitante, ya que garantiza una fuente constante de ingresos para cumplir con las obligaciones del préstamo.

 

Ingresos mensuales suficientes para cubrir las cuotas

Es esencial que tus ingresos mensuales sean suficientes para cubrir las cuotas de la hipoteca sin afectar tu economía familiar. Los bancos suelen calcular que estas cuotas no deben superar el 30-35% de tus ingresos netos. Este cálculo se realiza para asegurar que podrás manejar el pago de la hipoteca junto con otros gastos y obligaciones financieras. Tener ingresos suficientes garantiza que no te verás en dificultades financieras que puedan poner en riesgo el cumplimiento de las cuotas mensuales.

 

El historial crediticio

Un buen historial crediticio es otro de los requisitos que requieren los bancos al solicitar una hipoteca. Un historial crediticio sólido indica que has manejado adecuadamente tus deudas anteriores, pagando a tiempo y sin incumplimientos. Asegúrate de no tener deudas pendientes o incidencias en registros de morosidad, ya que esto puede afectar negativamente tu solicitud. Un historial impecable puede resultar en condiciones de hipoteca más favorables, como tipos de interés más bajas.

 

Otros activos

Disponer de otros activos, como ahorros, inversiones o propiedades, puede aumentar tus posibilidades de conseguir una hipoteca en mejores condiciones. Estos activos sirven como garantía adicional para el banco, demostrando que tienes recursos adicionales para cubrir el préstamo en caso de dificultades económicas. Tener activos adicionales también puede proporcionar una mayor seguridad financiera y mejorar tu perfil crediticio ante el banco, facilitando la obtención de mejores términos y condiciones para tu hipoteca.

 

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¿Hasta qué edad te pueden conceder un préstamo hipotecario?

La edad máxima para solicitar una hipoteca varía entre bancos, pero generalmente se sitúa entre los 65 y 75 años. Este rango se debe a que los bancos buscan asegurarse de que el préstamo pueda ser pagado antes de que el solicitante alcance una edad avanzada, reduciendo así el riesgo de impago por motivos relacionados con la jubilación o problemas de salud.

La duración del préstamo también influye en la decisión del banco. La hipoteca debe estar pagada antes de que el solicitante alcance una edad avanzada, por lo que, si solicitas una hipoteca a una edad mayor, es probable que el banco te ofrezca un plazo de amortización más corto. Esto puede afectar el importe de las cuotas mensuales, que podrían ser más elevadas debido a la reducción del periodo de pago.

 

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¿Qué hacer si no cumplo alguna de estas condiciones?

Si no cumples algún requisito, aún tienes opciones. Una posibilidad es buscar un avalista, una persona que se comprometa a asumir la deuda en caso de que tú no puedas. Esto puede aumentar la confianza del banco en tu solicitud.

Otra opción es negociar un plazo de amortización más largo, lo que podría reducir el importe de las cuotas mensuales, aunque probablemente aumente el total de intereses a pagar a lo largo del préstamo. También puedes optar por ahorrar un mayor porcentaje del precio de la vivienda antes de solicitar la hipoteca, lo que podría mejorar tu perfil financiero y facilitar la aprobación del préstamo.

Además, puedes trabajar en mejorar tu historial crediticio pagando deudas pendientes y gestionando tus finanzas de manera responsable. Esto puede llevar tiempo, pero mejorará tus posibilidades a largo plazo. Por último, considera buscar propiedades de menor valor que se ajusten mejor a tu capacidad económica actual, lo que podría hacer más viable la obtención de una hipoteca.

 

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