Finiquito vs Indemnización: Principales Diferencias
Cuando se termina una relación laboral, es común encontrarse con dos conceptos fundamentales: finiquito e indemnización. Aunque ambos términos están relacionados con la finalización de un contrato de trabajo, no significan lo mismo y tienen propósitos diferentes.
Es importante entender las diferencias clave entre finiquito e indemnización para evitar confusiones y asegurarse de recibir lo que corresponde en cada caso. Mientras que el finiquito se refiere a la liquidación de las cantidades pendientes de pago al empleado, la indemnización es una compensación económica que puede recibir el trabajador en ciertos casos específicos, como por ejemplo por despido improcedente o por extinción del contrato por causas objetivas.
Además, es crucial comprender que el finiquito cubre todos los conceptos devengados hasta la fecha de terminación del contrato, mientras que la indemnización se calcula en función del motivo del despido y la antigüedad del trabajador en la empresa. Conocer estas distinciones garantiza que los derechos laborales del empleado sean respetados y que se obtenga la compensación adecuada en cada situación.
¿Qué es el finiquito?
El finiquito es el documento que refleja la liquidación de todas las cantidades que la empresa debe al trabajador al finalizar su relación laboral. Incluye conceptos como el salario pendiente, las vacaciones no disfrutadas, las pagas extraordinarias y cualquier otro concepto adeudado. En resumen, el finiquito es el cierre económico entre el empleado y la empresa, asegurándose de que no queden deudas pendientes.
Es fundamental que el trabajador revise detenidamente el contenido del finiquito antes de firmarlo. Una vez firmado, se entiende que el trabajador está de acuerdo con los términos y no podrá reclamar cantidades adicionales posteriormente. Por ello es recomendable solicitar asesoramiento legal o sindical para asegurar que todos los conceptos están correctamente incluidos y calculados.
Además, en el caso de despidos o rescisiones voluntarias, el finiquito puede incluir también compensaciones adicionales acordadas entre ambas partes, como primas por antigüedad o bonificaciones no percibidas. Todo esto convierte al finiquito en un documento clave para cerrar de manera justa y transparente la relación laboral.
¿Qué es la indemnización?
La indemnización es una compensación económica que el empleador debe pagar al trabajador en determinadas circunstancias, como el despido improcedente, la extinción del contrato por causas objetivas o la finalización de un contrato temporal. A diferencia del finiquito, la indemnización no cubre las cantidades pendientes de pago, sino que se calcula en función del salario y la antigüedad del trabajador en la empresa.
Por ejemplo, si un trabajador con una antigüedad de 5 años y un salario de 1.500 euros al mes es despedido de forma improcedente, la indemnización se calculará tomando en cuenta estos factores para determinar la cantidad que recibirá.
👉 ¿Has tenido un accidente laboral? Conoce tus derechos
Diferencias clave entre finiquito e indemnización
Una diferencia fundamental entre finiquito e indemnización radica en su naturaleza y propósito. Mientras que el finiquito es un cierre económico que asegura que no queden deudas pendientes entre el empleado y la empresa, la indemnización es una compensación por la terminación de la relación laboral en circunstancias específicas.
Además, el cálculo de ambos conceptos difiere significativamente: el finiquito incluye salarios pendientes, vacaciones no disfrutadas y pagas extraordinarias, mientras que la indemnización se basa en el salario diario y la antigüedad del trabajador, multiplicados por el número de días establecidos según el tipo de despido.
Por ejemplo, si un trabajador con una antigüedad de 3 años y un salario diario de 50 euros es despedido de forma objetiva, la indemnización se calculará multiplicando estos valores por los días correspondientes según la legislación vigente.
Cómo calcular el finiquito y la indemnización
Calcular el finiquito y la indemnización requiere considerar varios factores. Para el finiquito, es necesario sumar todas las cantidades pendientes de pago al trabajador hasta la fecha de terminación del contrato, como el salario del último periodo trabajado, las vacaciones no disfrutadas y las pagas extraordinarias.
En el caso de la indemnización, se debe determinar el tipo de despido o extinción del contrato y aplicar la fórmula correspondiente: por ejemplo, para un despido improcedente, se multiplican 33 días de salario por año trabajado hasta un máximo de 24 mensualidades, mientras que para una extinción por causas objetivas, se utilizan 20 días de salario por año trabajado, con un máximo de 12 mensualidades (en ambos casos se prorratean por meses los periodos de tiempo inferiores a un año),
Es recomendable contar con asesoramiento legal para asegurarse de que los cálculos sean correctos y reflejen adecuadamente los derechos del trabajador.